Monday, April 28, 2008
Batallas perdidas, de Alfredo Dammert, en El Dominical
Tuesday, April 15, 2008
En España: Presentación del libro "Por favor, no empujen", de Fernando González Nohra

Wednesday, April 09, 2008
Presenteación del poemario Sala de montaje, de Alberto Schroth Prilika
En Sala de montaje, el autor pretende simular el ritual de asistir a un viejo cinema, donde la poesía simula al filme desde lo sonoro y visual. Los poemas toman elementos de la estética y lenguaje cinematográfico para recrear atmósferas e historias que luego compondrán un cuerpo mayor, adoptando la forma y ritmo del cortometraje y otras variaciones, ordenadas en una breve filmografía de tres etapas: «Sala de cine», «Siluetas de gato» y «De técnica mixta», donde los versos (encuadres), narran a blanco y negro desde el claro oscuro.
Diego Otero dice de Sala de montaje en el texto de contraportada: «Son los ojos del lector los que editan la película; los que reúnen escenas inconexas, apenas entrevistas desde los umbrales de los cuartos; los que logran, transcurrido todo sobresalto, salir con vida».
El autor, el grupo editorial Mesa Redonda y Librerías Crisol agradecen su gentil asistencia.
Tuesday, April 08, 2008
Calcomanía
Friday, April 04, 2008
Batallas perdidas - Alfredo Dammert
Batallas perdidas es el grito desesperado de una mantis religiosa macho al dejar que la hembra arranque su cabeza. como la mantis, los protagonistas de estos relatos parecen convencidos de que deben cumplir su destino a sabiendas de que, en algunos casos, lo único que obtendrán será su autodestrucción. Los personajes de Batallas perdidas no son personas a quienes el hecho extraordinario les acontece de manera fatal, más allá de ellos o de sus deseos. Al contrario, la mayoría de relatos presentan sujetos que están decididos a que ocurra algo especial en sus vidas. Algo tan especial y diferente que los arranque de su rutina y los convierta en personajes de cuento, digamos, o más precisamente personajes de otro cuento. Es decir, son sujetos que viven inmersos en la rutina del segundo tipo de narraciones que describí, que están decididos a convertirse en protagonistas de una historia literaria más convencional y llena de sorpresas. Sin embargo, el lector sabrá deducir por el título del conjunto de cuentos de que esa expectativa queda finalmente frustrada. Estas historias son “batallas perdidas”, momentos en los que un golpe de suerte o una decisión termina convirtiéndose en una decepción para los personajes que quedan sumidos así aún más profundos en su rutina, sin poder escapar de ella.
Iván Thays
Enfrentar la realidad no es necesaria ni exclusivamente una experiencia física, se trata también —aunque con ciertos bemoles— de un contacto o pulsión con lo evanescente, lo fantasmático o lo inteligiblemente intangible. La ficción —concepto que no se opone a la realidad sino que se vale de ésta para fines tan nobles como la literatura o para propósitos tan ruines como el amarillismo— es, desde la acepción menos filosófica y científica, un vector, o sea, un agente que transporta algo de un lugar a otro. Pero esta noción no resulta tan frecuentemente evidente, salvo que el azar nos permita toparnos con un libro con las características cíclicas —respecto a aciertos, revelaciones e incertidumbres— de Batallas perdidas, colección de cuentos de Alfredo Dammert, publicada bajo el sello Mesa Redonda. (Leer más en el blog Esta boca es mía).
José Donayre
Monday, March 31, 2008
Quipu - El jardín de los onanistas, de Álvaro Díaz Ávila
Leer: EL JARDÍN DE LOS ONANISTAS
Monday, March 17, 2008
Amistades de barrio - Armando Echeandía
Amistades de barrio explora, con un lenguaje simple y ameno, aquella vida que pudimos tener, pero que no fue; una vida llena de desprecios, riesgos y crueldades, producto de una relación marcada desde el inicio y que sirve, sin embargo, de acicate al joven Ernesto Ponce para vengarse del padre que lo rechazó y demostrarle que no necesitó de él para llegar a ser alguien importante en la vida.En contraste y en paralelo, se encuentra la vida ordenada y de principios, de trabajo y de ideales que lleva la familia de Marcos Zuloaga, el otro personaje central, en un entorno como el que anhelaríamos tener.
Las historias se desarrollan en un ambiente en el que los negocios presentan un desafío y una oportunidad que ambos, de distintas formas, llegan a explorar.
Una vez más, Armando Echeandía nos sumerge en un drama con visos de intenso realismo, con momentos de amor y de entrega, de lealtad y de empeño, pero también de odios y venganzas, otros poderosos motivadores del ser humano.
Saturday, February 16, 2008
Acerca de Quipu
Cada dos semanas, se seleccionará un texto entre los recibidos en los últimos quince días, y el texto elegido será publicado simultáneamente en una red que cuenta hasta ahora con 22 blogs, un diario de circulación nacional y un programa de radio bilingüe en Alemania.
Los blogs son:
Kolumna Okupa, de Rocío Silva Santisteban
Podrán enviar sus textos (cuentos o poemas) a Quipu todos aquellos escritores peruanos que cumplan con al menos UNO de los siguientes requisitos (no necesariamente con los tres; basta con cumplir uno):
Las bases no especifican que el autor deba ser del interior del país. Sin embargo, una de las intenciones centrales de Quipu es la difusión de la literatura escrita en provincias. Por ello se anima especialmente a los jóvenes escritores no limeños a participar, pero no se discriminará a los de la capital.
Friday, February 01, 2008
González Nohra y la "Popmodernidad"

Hace dos años, un congreso celebrado en Madrid sirvió para que dos presuntas corrientes literarias peruanas se enfrentaran entre sí. A saber, la literatura «criolla» y la literatura «andina». Nunca quedó claro si los «criollos» eran los que habían nacido en Lima, los que escribían sobre sucesos limeños, los que publicaban en España o los que eran reseñados fuera del Perú; de la misma manera que jamás quedó claro si los «andinos» eran los que habían nacido en provincias, los que escribían sobre sucesos provincianos, los que solo publicaban en el Perú o los que nunca habían sido reseñados fuera del Perú. Discutir sobre esas cosas, precisamente ahora que un escritor ayacuchano puede ser leído desde Helsinski a través de la Internet, se me antoja innecesario. Pero sobre todo porque categorías como «criolla» o «andina» no sirven para definir Por favor no empujen, primera novela del joven narrador peruano Fernando González Nohra.
Fernando Iwasaki
Sevilla, otoño de 2007
(Ilustración: Portada de la edición de Mesa Redonda, Lima, 2007)
Monday, January 28, 2008
Tuesday, January 15, 2008
La poesía es lo único que me va a sobrevivir - Perú 21

Adoro a Marcela Robles. Es mi poeta favorita. En este juicio, como en la poesía, priman mis emociones. Ella me enseñó a escribir y le pido perdón por ser un pésimo alumno. Pero en lo que sí he sido su estudiante más aplicado es en el amor por los versos que queman -como los suyos-, esos que te conducen hacia la ferocidad de un encuentro donde la sangre y el dolor saben a vino. Por ello, celebramos la aparición de HighWay (Editora Mesa Redonda), un viaje en carretera que hubiésemos deseado vivir.
¿La luna, la noche, la mujer y Marcela Robles son una sola?
En ese poema ('Convertible'), sí.
¿Tienes una atracción por la luna, por la noche?
Hace poco se ha elegido a la palabra más bella del mundo: Yakamoz, un vocablo turco que significa: "el reflejo de la luna sobre el agua". Me emocionó mucho saber que tiene que ver con una constante en toda mi poesía. La luna y el agua siempre transcurren en mis poemas.
HighWay es un viaje interior que quema, ¿no es cierto?
Tú lo has dicho (sonríe). Me temo que no puedo agregar nada más.
¿Por qué convertir ese fuego interno en poesía?
Escribo porque no me queda más remedio. La poesía es una adicción más fuerte que yo y no la puedo evitar. Además, la poesía es mi única heredera universal. Es lo único que me va a sobrevivir. Si de alguna manera trascendiera, sería a través de la palabra.
¿La poesía es, necesariamente, autobiográfica?
No.
¿Cuánto hay de Marcela Robles en sus poemas?
El 99.99% (y se carcajea adorablemente). Sin embargo, yo no hablaría de una autobiografía. En mi caso es una escenificación, o puesta en escena, de hechos que me han ocurrido. La autobiografía es testimonial, racional. En mis poemas no solo hay memoria y razón. La poesía quema, más aún si eres una persona frágil, si no tienes una coraza, tan necesaria en estos tiempos. Escribir poemas significa una sobreexposición que te sitúa en una situación muy vulnerable.
Cito uno de tus versos: "No se pueden reproducir las emociones". Si esto es cierto, ¿de qué trata la poesía?
La poesía trata de hacerte cómplice del lenguaje para poder nombrar las cosas, incluso las más triviales, cotidianas y sencillas, de una manera tal que no te lleven a un camino cerrado. Si esto sucede sería una performance autocomplaciente, masturbatoria; agradable, sin duda, pero sin trascendencia. Uno escribe para remontar el lenguaje y lograr que las emociones no terminen en ese camino cerrado. Además, no se trata solamente de reproducir 'tus' emociones, sino de crear en el lector las suyas propias, porque la escritura es una aventura de a dos.
Es decir, escribes siempre para otros.
Escribo para el lector ideal, aquel que siente que le estoy hablando al oído.
Tus versos son susurros y gritos.
Sí, hay bastantes gritos. Claro, allí me alejo del lector, para no perturbarlo mucho (y vuelve su risa). Mis versos son una catarsis. HighWay es un viaje con un espejo retrovisor en el bolso.
¿Por qué esta decisión de mirar por el espejo retrovisor?
Lo he hecho en este caso, pero, últimamente, y a partir de este libro, el futuro ha pasado a un segundo plano, en términos vivenciales y literarios. Es decir, veo el camino más cercano al presente, a lo inmediato, a lo que está en la esquina, al día por día. No pienso en lo que está a la vuelta, en lo que pasará la próxima semana, en lo que estará al final del camino. Solo hago planes para el día, para la siguiente hora. Jerzy Kosinski, en su novela Desde el jardín, escribió: "La vida es un estado de la mente". En este momento, mi 'state of mind' es ese.
Sunday, January 13, 2008
Marcela Robles - Diario Correo
Marcela Robles posee una obra poética reconocida por la crítica y el público. Luego de algunos años de silencio, nos vuelve a sorprender con High way (Mesa redonda editores, 2007), un poemario en el que la poeta, a diferencia de sus libros anteriores, asume mayores riesgos.Correo: Tengo entendido que de cada libro te queda un poema que luego da origen al siguiente libro…
Marcela Robles: Es cierto, es una especie de señal. Pero en este caso, el poema más antiguo tiene casi nueve años y no fue precisamente ése el que dio origen al libro. En este caso simplemente fue una cosa muy anecdótica: empecé a escribir y a escribir. Hasta que me di cuenta que tenía un grupo de poemas que podía convertirse en un libro. Es decir, que tenían una estructura que iba a alguna parte. Y esa estructura era la carretera, el viaje, la reconstrucción de los hechos.
C: La carretera como una metáfora de la vida…
MR: No sé si es una metáfora de la vida en este caso, porque creo que hay una diferencia entre la metáfora de “la” vida y la metáfora de “mi” vida. Creo que como es un libro tan personal, yo diría que es más relacionado con escenificaciones, en el caso de los poemas, de pasajes de mi vida que van más allá del testimonio. Siempre la poesía se convierte en otra cosa, no es un testimonio.
C: Y a pesar de ser tan personal lograr que el lector se sienta identificado…
MR: Claro, y uno escribe para eso, uno escribe para el lector ideal, aunque sea uno, que se te acerca y te dice: “tu libro me ha emocionado. El día de la presentación se me acercó una chica y me dijo algo que me dejó conmocionada. Me dijo: yo estaba de viaje, deprimida, sola, y se me ocurrió abrir tu libro y me cambió el estado de ánimo y me hizo sentir tan bien, porque me sentí identificada con lo que me decías”. Sintió que yo le estaba hablando a ella. Me pareció pajísima.
C: ¿Cómo es tu proceso creativo?
MR: Esquizofrénico… (risas). Creo profundamente en la inspiración, que creo es una bruja ladina y sabia que se aparece y se larga cuando se le da la gana, y te deja plantada. Pero sí creo que debe aparecer al menos para que yo pueda escribir. No puedo sentarme a escribir un poema sin sentir por lo menos que anda suelta la inspiración o algo que se le parezca. A partir de allí puedo sentarme y escribir aunque sea una palabra o un verso y seguir, y chapucear con las palabras hasta que vaya apareciendo algo o finalmente decidir tirarlo al cesto de la basura.
C: ¿Escribes a mano?
MR: Antes escribía mucho a mano. Después pasé a la computadora y no podía escribir nada si no era en la computadora. Ahora he vuelto a mi block y escribo a mano y con tinta líquida. Y mucho con lápiz. He vuelto al block escolar y a mi lápiz.
C: ¿Cuánto queda de aquella primera versión del poema? ¿Eres obsesiva de la corrección?
MR: Hay pequeños milagros que son poco frecuentes en que escribes el poema de un tirón. Y queda, digamos, casi perfecto, casi listo; y se hacen sólo pequeñas correcciones. Generalmente, como dijo muy bien Lucho la Hoz en la presentación, soy una tenaz trabajadora de la palabra. No tanto por buscar la perfección, porque creo que un poema demasiado pulido y trabajado pierde brillo. No me importa que el poema sea formalmente imperfecto, pero sí me importa lograr que diga lo que yo quiero decir. En ese sentido siempre estoy tratando de buscar una mejor palabra para que sea “la” palabra que debe estar en el poema. Por eso a veces del poema original no queda más que un verso.
C: ¿Cómo ubicarías este libro dentro de tu corpus poético?
MR: Estoy muy orgullosa de mi libro. Primero, porque he trabajado mucho, poéticamente, profesionalmente hablando. Y lo veo ahora aquí publicado en las librerías. No puedo ser objetiva, no puedo separarme de mi libro todavía, pero en mi visión, he logrado hacer ciertas innovaciones respecto de mis libros anteriores. Creo que es un libro más seguro de sí mismo. Creo que aquí no he tenido miedo de quizás romper algunas reglas en cuanto a la sintaxis, en cuanto a la falta de puntuación y arriesgarme un poco en ese sentido.
C: ¿Cómo ves la poesía última?
MR: He leído especialmente poesía escrita por poetas mujeres últimas, jóvenes, muy talentosas, como Andrea Cabel y Victoria Guerrero. Justamente me preguntaban el otro día en una entrevista: “¿Tú crees que deberían olvidarse ya algunos temas las poetas de la nueva generación y pasar a otros temas? Y yo lo que respondí es que sería muy tonto de mi parte decir eso, porque en realidad todos los temas ya fueron dichos. Y la cuestión es reinventar el lenguaje, romper todas las reglas y volver a inventarlas. Es encontrar nuevas formas de decir todo lo que ya se dijo. Y decir lo propio. Me alegra mucho que haya esta nueva generación de poetas talentosas que digan lo que les de la gana. Y espero que lo sigan diciendo tan bien como hasta ahora.
Tuesday, January 08, 2008
El jubílo de la melancolía — HighWay, Marcela Robles
Sunday, January 06, 2008
Concurso de cuento "2008 palabras"

Saturday, January 05, 2008
HighWay — Ruta número 9, en Somos

Tuesday, December 18, 2007
Marcela Robles presenta HighWay
Sunday, December 02, 2007
Jorge Piqueras o el artista como escritor
A fines del año pasado apareció un libro que, desafortunadamente, se perdió entre la marea de publicaciones, quizá por su escasa envergadura (una edición apretada de formato reducido), quizá por la indiferencia de los comentaristas, quienes suelen mirar con desconfianza las incursiones de artistas plásticos en el espacio literario. Nos referimos a Crónica de un viaje desde en hacia hasta (Editora Mesa Redonda, Lima, 2006) de Jorge Piqueras, un texto que escapa a las clasificaciones habituales, proteico y perturbador, cuya fuerza expresiva trasciende el ámbito de la simple curiosidad.Leer más…
Conversiones culturales en el Perú - Juan Carlos Vela

El Perú, durante las últimas décadas, ha vivido grandes y profundas transformaciones sociales, políticas, económicas y culturales. El tránsito de una sociedad rural a otra urbana, las distintas oleadas de migración interna que fueron parte de ese proceso, los intentos modernizados desde el Estado y desde el mercado, la guerra interna y la emergencia de nuevos grupos sociales, son algunos de los procesos que se sucedieron en ese tiempo de gran conflictividad y fuerte incertidumbre.
Las ciencias sociales buscaron dar cuenta de las transformaciones resultantes, recurriendo a las estructuras y a los actores para su explicación. Se mantiene pendiente la necesidad de ir más allá de las transformaciones sociales, de preguntarse por los elementos y los procesos subyacentes a los distintos cambios que se sucedieron en el país. Conversiones culturales en el Perú asume el desafío y busca comprender el procesamiento de tales cambios, recurriendo a la deconstrucción derrideana, proponiéndole al lector un enfoque socio cultural abierto acerca de la denominada cultura popular y sus meditaciones.
La conversión cultural, entendida como el proceso que toma una forma o adopta un contenido que lo caracteriza y distingue de su estado anterior, es la herramienta fundamental del autor para dar cuenta de una dinámica de metamorfosis o mudanza desde la subjetividad, ofreciéndonos una lectura audaz e innovadora de la nueva "antropologización de la cultura" en nuestro país, en sus modos de sentir, pensar y vivir.
Eduardo Ballón
Sunday, November 18, 2007
Por favor, no empujen en Letras S5
«Los cuentos de Fernando González Nohra buscan sorprendernos, y lo logra en base a una naturalidad, no exenta de ironía, para deslizarnos por un mundo lleno de analogías, con un lenguaje a veces sutil, a veces intempestivamente hiriente, con los que toca nuestra vulnerable posición de lectores. Son historias de escritores, en que la realidad se cruza con lo literario, en que los roles actanciales de los personajes saltan a jugar en diferentes planos, desconcertándonos por veces, pero luego para demostrar que la realidad en que vivimos no es menos inocente que la realidad de la ficción. Y es lo que vemos en "Puta en ciernes". Con ambientes, climas, que nos recuerdan al más fino Julio Ramón Ribeyro, nos vemos inmersos en una ciudad implacable, nos dice: "En Lima abundan esas personas que fuman como si al día siguiente se fuera a acabar el mundo, pero que son absolutamente incapaces de comprar sus propios cigarros"».Continúa en Letras S5.
Tuesday, November 06, 2007
Sara Morey y "El libro del rinoceronte" el jueves 8 en el restaurante Scena a las 7 p.m.

Sara Morey nos brinda en El libro del rinoceronte diez cuentos que han sido trabajados de manera minuciosa a fin de crear situaciones que nos sorprendan como lectores una vez que nos demos cuenta de la realidad paralela en la que nos ha logrado sumir.
La presentación se llevará a cabo el día 08 de noviembre de 2007 a las 7:00 p.m. en el restaurante Scena, Francisco de Paula Camino 280, Miraflores.
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