Friday, April 04, 2008

Batallas perdidas - Alfredo Dammert

Batallas perdidas es el grito desesperado de una mantis religiosa macho al dejar que la hembra arranque su cabeza. como la mantis, los protagonistas de estos relatos parecen convencidos de que deben cumplir su destino a sabiendas de que, en algunos casos, lo único que obtendrán será su autodestrucción.
A lo largo de una serie de cuentos de variados registros, que van desde relatos realistas a los de corte fantástico, Alfredo Dammert consigue crear distintos paraísos camuflados que se manifiestan a través de tentadoras siluetas femeninas, historias de amor inconclusas e inconfesados secretos de familia, y que nos recuerdan que en la vida uno aprende no solo de sus triunfos sino también de sus batallas perdidas


Los personajes de Batallas perdidas no son personas a quienes el hecho extraordinario les acontece de manera fatal, más allá de ellos o de sus deseos. Al contrario, la mayoría de relatos presentan sujetos que están decididos a que ocurra algo especial en sus vidas. Algo tan especial y diferente que los arranque de su rutina y los convierta en personajes de cuento, digamos, o más precisamente personajes de otro cuento. Es decir, son sujetos que viven inmersos en la rutina del segundo tipo de narraciones que describí, que están decididos a convertirse en protagonistas de una historia literaria más convencional y llena de sorpresas. Sin embargo, el lector sabrá deducir por el título del conjunto de cuentos de que esa expectativa queda finalmente frustrada. Estas historias son “batallas perdidas”, momentos en los que un golpe de suerte o una decisión termina convirtiéndose en una decepción para los personajes que quedan sumidos así aún más profundos en su rutina, sin poder escapar de ella.
Iván Thays


Enfrentar la realidad no es necesaria ni exclusivamente una experiencia física, se trata también —aunque con ciertos bemoles— de un contacto o pulsión con lo evanescente, lo fantasmático o lo inteligiblemente intangible. La ficción —concepto que no se opone a la realidad sino que se vale de ésta para fines tan nobles como la literatura o para propósitos tan ruines como el amarillismo— es, desde la acepción menos filosófica y científica, un vector, o sea, un agente que transporta algo de un lugar a otro. Pero esta noción no resulta tan frecuentemente evidente, salvo que el azar nos permita toparnos con un libro con las características cíclicas —respecto a aciertos, revelaciones e incertidumbres— de Batallas perdidas, colección de cuentos de Alfredo Dammert, publicada bajo el sello Mesa Redonda. (Leer más en el blog Esta boca es mía).
José Donayre

Monday, March 31, 2008

Quipu - El jardín de los onanistas, de Álvaro Díaz Ávila

El segundo autor elegido en esta nueva etapa del Proyecto Quipu es Álvaro Díaz Ávila, chiclayano de veinticuatro años, quien ha estudiado periodismo y ahora dice dedicarse a algo “que no tiene nada que ver con eso”. Para esta quincena los jurados fueron Daniel Salas y Gustavo Faverón. Se le recuerda a quienes deseen participar que pueden enviar sus cuentos o poemas al correo gfaveron@gmail.com. Los textos no seleccionados para una quincena serán considerados para las siguientes.

Leer: EL JARDÍN DE LOS ONANISTAS

Monday, March 17, 2008

Amistades de barrio - Armando Echeandía

Amistades de barrio explora, con un lenguaje simple y ameno, aquella vida que pudimos tener, pero que no fue; una vida llena de desprecios, riesgos y crueldades, producto de una relación marcada desde el inicio y que sirve, sin embargo, de acicate al joven Ernesto Ponce para vengarse del padre que lo rechazó y demostrarle que no necesitó de él para llegar a ser alguien importante en la vida.
En contraste y en paralelo, se encuentra la vida ordenada y de principios, de trabajo y de ideales que lleva la familia de Marcos Zuloaga, el otro personaje central, en un entorno como el que anhelaríamos tener.
Las historias se desarrollan en un ambiente en el que los negocios presentan un desafío y una oportunidad que ambos, de distintas formas, llegan a explorar.
Una vez más, Armando Echeandía nos sumerge en un drama con visos de intenso realismo, con momentos de amor y de entrega, de lealtad y de empeño, pero también de odios y venganzas, otros poderosos motivadores del ser humano.

Saturday, February 16, 2008

Acerca de Quipu


Quipu es un proyecto de difusión de la obra literaria de jóvenes escritores peruanos, de preferencia (pero no excluyentemente) provincianos y ajenos a los circuitos editoriales convencionales. Quipu invita a los escritores a participar en el proyecto enviando sus textos (poemas o cuentos) a la siguiente dirección electrónica: gfaveron@gmail.com
Cada dos semanas, se seleccionará un texto entre los recibidos en los últimos quince días, y el texto elegido será publicado simultáneamente en una red que cuenta hasta ahora con 22 blogs, un diario de circulación nacional y un programa de radio bilingüe en Alemania.
Los blogs son:
Kolumna Okupa, de Rocío Silva Santisteban
Moleskine Literario, de Iván Thays
Libros, de Javier Ágreda
Lado B, de Juan Carlos Bondy
Haltestelle Iberoamerika, de Ute Petsch, Maja Schweiger et al.
Literatambo, de José Carlos Contreras
Gran Combo Club, de Silvio Rendón, Daniel Salas et al.
El Lápiz y el Martillo, de Javier Garvich
Letra Capital, de Carlos Sotomayor
La Peña Lingüística, de Miguel Rodríguez Mondoñedo
José Antonio Galloso, de José Antonio Galloso
Notas Canarias, de Fernando Velásquez
Amores Bizarros, de Max Palacios
La Fortaleza de la Soledad, de Gabriel Ruiz Ortega
Tanque de Casma, de Ernesto Carlín
Letras Lesivas, de Luis Ángel Pardo
Borrones y Otros, de Vanessa Soldevilla
Club de Artes y Letras, de Laura García
Mundo de Teatro, de Carlos Vargas Salgado
Enfrentados, de Jorge Malpartida Tabuchi
Puente Aéreo, de Gustavo Faverón
Quipu, de Gustavo Faverón
El diario de circulación nacional es El Peruano, a través de su suplemento Variedades.
El programa de radio es Haltestelle Iberoamerika (Paradero Iberoamérica), que se transmite en dos estados alemanes y para todo el mundo por internet en www.querfunk.de. En el programa, el texto seleccionado sería leído en español y en traducción al alemán. BASES
Podrán enviar sus textos (cuentos o poemas) a Quipu todos aquellos escritores peruanos que cumplan con al menos UNO de los siguientes requisitos (no necesariamente con los tres; basta con cumplir uno):
1. Ser menor de 30 años.
2. No haber publicado más de dos libros (se preferirá a los autores inéditos).
3. No haber publicado nunca en una editorial limeña.
Repetimos: basta con cumplir con UNA de las tres condiciones anteriores. gfaveron@gmail.com.
Las bases no especifican que el autor deba ser del interior del país. Sin embargo, una de las intenciones centrales de Quipu es la difusión de la literatura escrita en provincias. Por ello se anima especialmente a los jóvenes escritores no limeños a participar, pero no se discriminará a los de la capital.
La decisión de cuáles de los cuentos recibidos serán publicados en Quipu será tomada por un grupo de evaluadores, de preferencia elegidos entre los administradores de los blogs participantes.

Friday, February 01, 2008

González Nohra y la "Popmodernidad"

El presente texto de Fernando Iwasaki, corresponde al prólogo de la edición española de Por favor no empujen (Dum Spiro Ediciones, España, 2008).


González Nohra y la «Popmodernidad»

Hace dos años, un congreso celebrado en Madrid sirvió para que dos presuntas corrientes literarias peruanas se enfrentaran entre sí. A saber, la literatura «criolla» y la literatura «andina». Nunca quedó claro si los «criollos» eran los que habían nacido en Lima, los que escribían sobre sucesos limeños, los que publicaban en España o los que eran reseñados fuera del Perú; de la misma manera que jamás quedó claro si los «andinos» eran los que habían nacido en provincias, los que escribían sobre sucesos provincianos, los que solo publicaban en el Perú o los que nunca habían sido reseñados fuera del Perú. Discutir sobre esas cosas, precisamente ahora que un escritor ayacuchano puede ser leído desde Helsinski a través de la Internet, se me antoja innecesario. Pero sobre todo porque categorías como «criolla» o «andina» no sirven para definir Por favor no empujen, primera novela del joven narrador peruano Fernando González Nohra.
Para que una novela peruana pueda ser calificada de «andina», debería estar en deuda con José María Arguedas, Ciro Alegría o Manuel Scorza, pero no he percibido la lectura de esos autores en Por favor no empujen. Por otro lado, para que una novela peruana pueda ser calificada de «criolla», por lo menos debería estar en deuda con Vargas Llosa, Bryce Echenique o Julio Ramón Ribeyro, pero Por favor no empujen tampoco nos remite a la lectura de esos escritores, aunque sí los cita con efusión. En realidad, el mundo de González Nohra está más en sintonía con el cine, la música y la televisión, y tanto su trama como sus criaturas podrían ser de cualquier lugar del mundo. Ni siquiera es una novela postmoderna, sino «popmoderna».
A medio camino entre Roberto Bolaño y Quentin Tarantino, los personajes de Por favor no empujen son «detectives» y además «salvajes», pues su relación con la literatura es agónica, excesiva, violenta y tribal, aunque felizmente el humor los redime y los humaniza, dándole a la novela una impronta carnavalesca, en los términos definidos por Mijaíl Batjín. La diferencia está en que González Nohra no carnavaliza ni el arte, ni la cultura, ni la literatura, porque ha elegido carnavalizar los referentes musicales, televisivos y cinematográficos del mundo globalizado. De ahí que Por favor no empujen sea una novela «popmoderna».

Fernando Iwasaki
Sevilla, otoño de 2007

(Ilustración: Portada de la edición de Mesa Redonda, Lima, 2007)

Tuesday, January 15, 2008

La poesía es lo único que me va a sobrevivir - Perú 21

El diario Peru 21 le hace una entrevista a la poeta Marcela Robles.



Adoro a Marcela Robles. Es mi poeta favorita. En este juicio, como en la poesía, priman mis emociones. Ella me enseñó a escribir y le pido perdón por ser un pésimo alumno. Pero en lo que sí he sido su estudiante más aplicado es en el amor por los versos que queman -como los suyos-, esos que te conducen hacia la ferocidad de un encuentro donde la sangre y el dolor saben a vino. Por ello, celebramos la aparición de HighWay (Editora Mesa Redonda), un viaje en carretera que hubiésemos deseado vivir.


¿La luna, la noche, la mujer y Marcela Robles son una sola?
En ese poema ('Convertible'), sí.


¿Tienes una atracción por la luna, por la noche?
Hace poco se ha elegido a la palabra más bella del mundo: Yakamoz, un vocablo turco que significa: "el reflejo de la luna sobre el agua". Me emocionó mucho saber que tiene que ver con una constante en toda mi poesía. La luna y el agua siempre transcurren en mis poemas.


HighWay es un viaje interior que quema, ¿no es cierto?
Tú lo has dicho (sonríe). Me temo que no puedo agregar nada más.


¿Por qué convertir ese fuego interno en poesía?
Escribo porque no me queda más remedio. La poesía es una adicción más fuerte que yo y no la puedo evitar. Además, la poesía es mi única heredera universal. Es lo único que me va a sobrevivir. Si de alguna manera trascendiera, sería a través de la palabra.

¿La poesía es, necesariamente, autobiográfica?
No.


¿Cuánto hay de Marcela Robles en sus poemas?
El 99.99% (y se carcajea adorablemente). Sin embargo, yo no hablaría de una autobiografía. En mi caso es una escenificación, o puesta en escena, de hechos que me han ocurrido. La autobiografía es testimonial, racional. En mis poemas no solo hay memoria y razón. La poesía quema, más aún si eres una persona frágil, si no tienes una coraza, tan necesaria en estos tiempos. Escribir poemas significa una sobreexposición que te sitúa en una situación muy vulnerable.


Cito uno de tus versos: "No se pueden reproducir las emociones". Si esto es cierto, ¿de qué trata la poesía?
La poesía trata de hacerte cómplice del lenguaje para poder nombrar las cosas, incluso las más triviales, cotidianas y sencillas, de una manera tal que no te lleven a un camino cerrado. Si esto sucede sería una performance autocomplaciente, masturbatoria; agradable, sin duda, pero sin trascendencia. Uno escribe para remontar el lenguaje y lograr que las emociones no terminen en ese camino cerrado. Además, no se trata solamente de reproducir 'tus' emociones, sino de crear en el lector las suyas propias, porque la escritura es una aventura de a dos.


Es decir, escribes siempre para otros.
Escribo para el lector ideal, aquel que siente que le estoy hablando al oído.


Tus versos son susurros y gritos.
Sí, hay bastantes gritos. Claro, allí me alejo del lector, para no perturbarlo mucho (y vuelve su risa). Mis versos son una catarsis. HighWay es un viaje con un espejo retrovisor en el bolso.


¿Por qué esta decisión de mirar por el espejo retrovisor?
Lo he hecho en este caso, pero, últimamente, y a partir de este libro, el futuro ha pasado a un segundo plano, en términos vivenciales y literarios. Es decir, veo el camino más cercano al presente, a lo inmediato, a lo que está en la esquina, al día por día. No pienso en lo que está a la vuelta, en lo que pasará la próxima semana, en lo que estará al final del camino. Solo hago planes para el día, para la siguiente hora. Jerzy Kosinski, en su novela Desde el jardín, escribió: "La vida es un estado de la mente". En este momento, mi 'state of mind' es ese.

Sunday, January 13, 2008

Marcela Robles - Diario Correo

El día de hoy se publica en el Diario Correo una entrevista hecha por Carlos Sotomayor a Marcela Robles con relación a su poemario, HighWay (foto: Diario Correo).

Marcela Robles posee una obra poética reconocida por la crítica y el público. Luego de algunos años de silencio, nos vuelve a sorprender con High way (Mesa redonda editores, 2007), un poemario en el que la poeta, a diferencia de sus libros anteriores, asume mayores riesgos.

Correo: Tengo entendido que de cada libro te queda un poema que luego da origen al siguiente libro…
Marcela Robles: Es cierto, es una especie de señal. Pero en este caso, el poema más antiguo tiene casi nueve años y no fue precisamente ése el que dio origen al libro. En este caso simplemente fue una cosa muy anecdótica: empecé a escribir y a escribir. Hasta que me di cuenta que tenía un grupo de poemas que podía convertirse en un libro. Es decir, que tenían una estructura que iba a alguna parte. Y esa estructura era la carretera, el viaje, la reconstrucción de los hechos.

C: La carretera como una metáfora de la vida…
MR: No sé si es una metáfora de la vida en este caso, porque creo que hay una diferencia entre la metáfora de “la” vida y la metáfora de “mi” vida. Creo que como es un libro tan personal, yo diría que es más relacionado con escenificaciones, en el caso de los poemas, de pasajes de mi vida que van más allá del testimonio. Siempre la poesía se convierte en otra cosa, no es un testimonio.
C: Y a pesar de ser tan personal lograr que el lector se sienta identificado…
MR: Claro, y uno escribe para eso, uno escribe para el lector ideal, aunque sea uno, que se te acerca y te dice: “tu libro me ha emocionado. El día de la presentación se me acercó una chica y me dijo algo que me dejó conmocionada. Me dijo: yo estaba de viaje, deprimida, sola, y se me ocurrió abrir tu libro y me cambió el estado de ánimo y me hizo sentir tan bien, porque me sentí identificada con lo que me decías”. Sintió que yo le estaba hablando a ella. Me pareció pajísima.

C: ¿Cómo es tu proceso creativo?
MR: Esquizofrénico… (risas). Creo profundamente en la inspiración, que creo es una bruja ladina y sabia que se aparece y se larga cuando se le da la gana, y te deja plantada. Pero sí creo que debe aparecer al menos para que yo pueda escribir. No puedo sentarme a escribir un poema sin sentir por lo menos que anda suelta la inspiración o algo que se le parezca. A partir de allí puedo sentarme y escribir aunque sea una palabra o un verso y seguir, y chapucear con las palabras hasta que vaya apareciendo algo o finalmente decidir tirarlo al cesto de la basura.

C: ¿Escribes a mano?
MR: Antes escribía mucho a mano. Después pasé a la computadora y no podía escribir nada si no era en la computadora. Ahora he vuelto a mi block y escribo a mano y con tinta líquida. Y mucho con lápiz. He vuelto al block escolar y a mi lápiz.

C: ¿Cuánto queda de aquella primera versión del poema? ¿Eres obsesiva de la corrección?
MR: Hay pequeños milagros que son poco frecuentes en que escribes el poema de un tirón. Y queda, digamos, casi perfecto, casi listo; y se hacen sólo pequeñas correcciones. Generalmente, como dijo muy bien Lucho la Hoz en la presentación, soy una tenaz trabajadora de la palabra. No tanto por buscar la perfección, porque creo que un poema demasiado pulido y trabajado pierde brillo. No me importa que el poema sea formalmente imperfecto, pero sí me importa lograr que diga lo que yo quiero decir. En ese sentido siempre estoy tratando de buscar una mejor palabra para que sea “la” palabra que debe estar en el poema. Por eso a veces del poema original no queda más que un verso.

C: ¿Cómo ubicarías este libro dentro de tu corpus poético?
MR: Estoy muy orgullosa de mi libro. Primero, porque he trabajado mucho, poéticamente, profesionalmente hablando. Y lo veo ahora aquí publicado en las librerías. No puedo ser objetiva, no puedo separarme de mi libro todavía, pero en mi visión, he logrado hacer ciertas innovaciones respecto de mis libros anteriores. Creo que es un libro más seguro de sí mismo. Creo que aquí no he tenido miedo de quizás romper algunas reglas en cuanto a la sintaxis, en cuanto a la falta de puntuación y arriesgarme un poco en ese sentido.

C: ¿Cómo ves la poesía última?
MR: He leído especialmente poesía escrita por poetas mujeres últimas, jóvenes, muy talentosas, como Andrea Cabel y Victoria Guerrero. Justamente me preguntaban el otro día en una entrevista: “¿Tú crees que deberían olvidarse ya algunos temas las poetas de la nueva generación y pasar a otros temas? Y yo lo que respondí es que sería muy tonto de mi parte decir eso, porque en realidad todos los temas ya fueron dichos. Y la cuestión es reinventar el lenguaje, romper todas las reglas y volver a inventarlas. Es encontrar nuevas formas de decir todo lo que ya se dijo. Y decir lo propio. Me alegra mucho que haya esta nueva generación de poetas talentosas que digan lo que les de la gana. Y espero que lo sigan diciendo tan bien como hasta ahora.

Tuesday, January 08, 2008

El jubílo de la melancolía — HighWay, Marcela Robles

En el suplemento cultural El Dominical, aparece una excelente entrevista hecha por Enrique Sánchez Hernani a Marcela Robles con motivo de la reciente publicación de su poemario HighWay (Mesa Redonda, 2007). Una entrevista imperdible.


Una conversación con Marcela Robles

Con la publicación de su más reciente volumen de poesía, HighWay (Mesa Redonda, 2007), Marcela Robles ha dado a luz el que quizá sea uno de sus libros más logrados, no solo por su estilo refinado sino por esa dulce melancolía que lo circunda. A propósito de tal aparición conversamos con la escritora, quien en todo momento exhibió su vitalidad, su pulcra ironía y su gran pasión por asumir la vida con desbordante y contagioso júbilo.

Por Enrique Sánchez Hernani


-¿Para qué seguir escribiendo poesía? ¿Qué utilidad tiene?
-Ninguna, la poesía no tiene ninguna utilidad. Es lo mismo que digo sobre las cosas importantes de la vida. Como dice la canción de Serrat, hay cosas que tienen valor pero no tienen precio.

-¿Qué produce en ti escribirla, sosiego?
-No me sosiega en lo más mínimo, es un infierno. La poesía es como la imagen de la orilla. La orilla es el límite, el lugar al que se llega y de donde se parte, un lugar de descanso y reposo, pero al mismo tiempo de mucha turbulencia.

-¿Cuándo escribes poesía estás permanentemente intranquila?
-Se pasa a través de diversos estadios. Hay poemas, que en situaciones extraordinarias, te salen de un tirón, pero son los menos. La poesía es un proceso: viene la inspiración, se va, regresa, y a veces terminas botando el poema a la basura. En ese proceso hay momentos de mucha alegría, de una gran euforia, es una alegría que no se parece a nada. La asocio a la alegría que te produce el erotismo, el enamoramiento. Pero luego vienen momentos de de desasosiego porque sientes que tienes que estar a la altura de eso que se te está dando de manera restringida, que se va a evaporar en cualquier momento.

-Jorge Pimentel me dijo alguna vez que la poesía nunca miente. ¿A ti te ha tocado mentir alguna vez?
-Jorge Pimentel se ha robado esa frase de mí (risas). Yo vengo diciendo hace muchos años que la poesía no puede mentir. Por lo que estoy totalmente de acuerdo con Jorge o él está plenamente de acuerdo conmigo.

-Tú has escrito algunos poemas con cierta intensidad amorosa y erótica. ¿Eso ha causado los celos de alguien?
-Muy a menudo.

-¿Y cómo lo manejaste?
-Muy inteligentemente (risas)

-¿Has perdido amigos por ello?
-Me cuesta hablar de las experiencias personales en las que están basados algunos poemas porque la poesía no es ficción; la narrativa sí es ficción.

-¿Sueles resistirte a publicar por temor a que los lectores descubran algo muy intenso sobre ti?
-Me ha pasado todo lo contrario. La poesía te obliga a ser testigo de ti mismo y a denunciarte permanentemente. He escrito cosas denunciando hechos, y esa escritura me ha causado alivio, bienestar. Me hace bien nombrar las cosas en el poema.

-¿Tú también escribes para que te quieran?
-Pero si todo el mundo me quiere ya (risas).

-Los poetas varones suelen usar su poesía para seducir. ¿Tú lo has intentado alguna vez?
-Todos, a nuestra particular manera, somos seductores. Si tienes alguna posibilidad de seducir con la palabra, sería tonto desperdiciar esa oportunidad. Me imagino que alguna vez, conciente o inconcientemente lo he hecho.

-¿Y qué tal te ha ido?
-La verdad es que no lo sé. Porque si alguna vez algún hombre se me ha acercado respondiendo a esa seducción, yo no me he enterado. Si dio resultados, qué bien.

-¿Actualmente hay diferencias entre la poesía escrita por hombres y mujeres?
-Nunca tengo una buena respuesta para esa pregunta. Me da un poco de cólera, no sé por qué. Me gustaría que la poesía no tuviese género. Pero hombres y mujeres sí escribimos diferentemente porque tenemos cosas distintas que decir.

-¿Tú eliges tus temas poéticos o vienen a ti como una iluminación?
-Yo creo en la inspiración. Sé que hay gente que piensa que es una estupidez, que todo es trabajo. Cierto, hay que trabajar mucho. Como decía Martín Adán, a quien acusaron alguna vez de escribir en estado alcohólico: "escribo sobrio y atento a la gramática". A diferencia de la narrativa, donde te puedes sentar ocho horas diarias a escribir, yo no pienso que un poeta deba sentarse ocho horas frente a la computadora a escribir poesía.

-¿Tomas notas en la calle?
-Todo el tiempo. Lo clásico es anotar en las servilletas de los restaurantes, pero eso lo hacen todos. También sirven los boletos, cuando te los daban más a menudo en los micros. Es que hay momentos en que te urge la necesidad de escribir esa palabra, que si no se te olvida. También me ha pasado que he tenido que levantarme en medio de la noche, en medio de un sueño, y que si no escribes esa idea, se te va a olvidar.

-¿A qué poetas relees?
-Mi gran amor es Emily Dickinson, que me da sosiego pese a que debió tener una vida difícil. Luego Paul Celan, sobre todo por el poder de síntesis y por su ternura, aunque su poesía es muy dolorosa. Tú miras una foto de Celan y sus ojos son como los de un niño, a pesar de la ida tan absurdamente dolorosa que tuvo. Y acabo de descubrir a Adela Prado, una poeta portuguesa que no conocía.

-¿Y peruanos?
-A Blanca Varela la releo con más admiración, me gusta más que antes.

-Como mujer, ¿cómo te sientes al llegar a la plenitud de tu vida tan guapa, tan cordial, tan inteligente?
-Gracias por halagarme. Me siento muy bien (risas). Me siento desconcertada y un poco asustada porque yo pensaba que la belleza sumada a la juventud espanta; nunca supuse que a los 50 años la belleza seguiría asustando. Yo siempre he sido tímida, nunca me he pensado como una persona bella, pero me asumo una mujer atractiva.

-¿Y por qué dices que la belleza espanta? ¿Te ha ocurrido?
-Me ocurre todo el tiempo y no hay como remediarlo. Se me acercan algunos hombres, felizmente no tanto las mujeres pues tengo amigas maravillosas, y después del hola inicial salen corriendo, como lo manifiesto en mi libro.

-¿Eso te ha llevado a hacer de la soledad un comportamiento cerrado?
-Hay una diferencia entre estar solo y ser solitario. Yo soy una persona solitaria, lo disfruto mucho, vivo sola, y no puedo concebir mi vida de otra manera, pero no me siento sola. Estoy rodeada de personas que me aman y a las que amo.

-¿Qué te alegra?
-Despertarme y ver el mar por mi ventana, ver cuando mi hijo sonríe por alguna razón, recibir alguna llamada de un buen amigo y saber que está bien; me alegra escribir un buen poema.

-Y, en cambio, ¿qué te entristece?
-Casi todo (risas).

-¿Tan deprimente es la vida?
-Es que no hay que confundir la melancolía con la depresión. La melancolía es la dicha de estar triste. La melancolía es un estado contemplativo admirable, recomendable. Yo soy sumamente contemplativa y no es que me deprima. Tengo una mezcla de melancolía con ternura, a pesar de mi personalidad aparentemente autosuficiente. Soy sumamente vulnerable y sensible.

-¿Por qué a una mujer guapa e inteligente como tú, además de poeta, le resulta difícil hallar pareja?
-Porque los hombres están pasando por un momento muy difícil, no quieren complicarse la vida porque ya la tienen bastante complicada. Quién va a querer una mujer que los haga pensar, sentir. Mi compañía produce eso en muchos momentos, pero nadie lo quiere. Lo que los hombres quieren es sosiego (risas). Pero yo no inspiro mucho eso.

-¿Qué es lo que más esperas ahora de la vida?
-Para el 2008, mucho sexo (risas). ¿Qué espero de la vida? Algo muy simple: alegría. He redescubierto la alegría. Siempre hablé de placer, emociones, intensidad, pero la alegría es una emoción muy particular que bien vivida es sublime. Sí, quiero alegría.

Sunday, January 06, 2008

Concurso de cuento "2008 palabras"


Editora Mesa Redonda, conjuntamente con Starbucks Coffee y Zeta Bookstore, da a conocer las bases para el concurso de cuento 2008 palabras.
Este concurso, en su edición anterior, recibió un total de 1687 cuentos y premió al primer puesto con $ 1000, al segundo con $ 500 y al tercero con $ 200.
Las bases para el concurso de cuento 2008 palabras se encuentran en http://www.2008palabras.blogspot.com/ y para cualquier consulta pueden escribir a 2008palabras@gmail.com.

Saturday, January 05, 2008

HighWay — Ruta número 9, en Somos

Revista Somos.
Sábado 05 de enero de 2008.

Ruta número 9

Marcela Robles presenta HighWay (Mesa Redonda, 2007), trepidante viaje poético donde el lector es el copiloto.

Hace cosa de tres años, Marcela Robles cayó en la cuenta de que esos poemas que venían acumulándose en su escritorio seguían un camino común, una estructura que podía llevarlos a convertirse en su noveno libro. Ese fue el punto de partida de HighWay (Mesa Redonda, 2007), el volumen que la escritora ha presentado con éxito en diciembre —solo el día de la presentación 70 ejemplares, algo inédito para un libro de poesía—, y que también viene recibiendo entusiastas elogios. La autora, empero, confiesa que su publicación ha sido una empresa más que difícil, que incluso le hizo cuestionar su talento para el verso. "Es una típica anécdota nuestra: nadie quería publicarlo, y sin embargo, con esa 'diplomacia' limeña, nadie me explicaba muy bien por qué. Y ahora dicen que es el mejor libro que he hecho. A veces somos miopes los limeños, quizás porque somos un poco provincianos". HighWay, que ya está en librerías, es una invitación a encarar la carretera con los cinturones desabrochados —como refiere Gabriela Wiener en la contratapa—. La autora sugiere, además, reclamar un frasquito de adrenalina.
(jo/Foto: Flor Ruiz).

Tuesday, December 18, 2007

Marcela Robles presenta HighWay

Editora Mesa Redonda presenta:
HighWay
poemario de Marcela Robles.
La cita es en la librería Crisol del óvalo Gutiérrez
el miércoles 19 de diciembre a las 7:00 pm.
Los comentarios estarán a cargo
de los poetas Luis La Hoz y Diego Otero.



Pueden leer aquí la entrevista hecha a Marcela Robles por Francisco Melgar para el diario El Comercio el día domingo 16 de diciembre del 2007.

Sunday, December 02, 2007

Jorge Piqueras o el artista como escritor

En el suplemento cultural de El Comercio, El Dominical, aparece un artículo escrito por Guillermo Niño de Gúzman acerca de Crónica de un viaje desde en hacia hasta, de Jorge Piqueras.
A fines del año pasado apareció un libro que, desafortunadamente, se perdió entre la marea de publicaciones, quizá por su escasa envergadura (una edición apretada de formato reducido), quizá por la indiferencia de los comentaristas, quienes suelen mirar con desconfianza las incursiones de artistas plásticos en el espacio literario. Nos referimos a Crónica de un viaje desde en hacia hasta (Editora Mesa Redonda, Lima, 2006) de Jorge Piqueras, un texto que escapa a las clasificaciones habituales, proteico y perturbador, cuya fuerza expresiva trasciende el ámbito de la simple curiosidad.
Leer más…

Conversiones culturales en el Perú - Juan Carlos Vela

La casa editorial Mesa Redonda inicia su serie de Ensayo con el libro de Juan Carlos Vela, Conversiones culturales en el Perú.




El Perú, durante las últimas décadas, ha vivido grandes y profundas transformaciones sociales, políticas, económicas y culturales. El tránsito de una sociedad rural a otra urbana, las distintas oleadas de migración interna que fueron parte de ese proceso, los intentos modernizados desde el Estado y desde el mercado, la guerra interna y la emergencia de nuevos grupos sociales, son algunos de los procesos que se sucedieron en ese tiempo de gran conflictividad y fuerte incertidumbre.
Las ciencias sociales buscaron dar cuenta de las transformaciones resultantes, recurriendo a las estructuras y a los actores para su explicación. Se mantiene pendiente la necesidad de ir más allá de las transformaciones sociales, de preguntarse por los elementos y los procesos subyacentes a los distintos cambios que se sucedieron en el país. Conversiones culturales en el Perú asume el desafío y busca comprender el procesamiento de tales cambios, recurriendo a la deconstrucción derrideana, proponiéndole al lector un enfoque socio cultural abierto acerca de la denominada cultura popular y sus meditaciones.
La conversión cultural, entendida como el proceso que toma una forma o adopta un contenido que lo caracteriza y distingue de su estado anterior, es la herramienta fundamental del autor para dar cuenta de una dinámica de metamorfosis o mudanza desde la subjetividad, ofreciéndonos una lectura audaz e innovadora de la nueva "antropologización de la cultura" en nuestro país, en sus modos de sentir, pensar y vivir.


Eduardo Ballón

Sunday, November 18, 2007

Por favor, no empujen en Letras S5

Una reseña del libro de cuentos de Fernando González Nohra, Por favor, no empujen, escrita por Miguel Ildefonso en la página Letras S5.

«Los cuentos de Fernando González Nohra buscan sorprendernos, y lo logra en base a una naturalidad, no exenta de ironía, para deslizarnos por un mundo lleno de analogías, con un lenguaje a veces sutil, a veces intempestivamente hiriente, con los que toca nuestra vulnerable posición de lectores. Son historias de escritores, en que la realidad se cruza con lo literario, en que los roles actanciales de los personajes saltan a jugar en diferentes planos, desconcertándonos por veces, pero luego para demostrar que la realidad en que vivimos no es menos inocente que la realidad de la ficción. Y es lo que vemos en "Puta en ciernes". Con ambientes, climas, que nos recuerdan al más fino Julio Ramón Ribeyro, nos vemos inmersos en una ciudad implacable, nos dice: "En Lima abundan esas personas que fuman como si al día siguiente se fuera a acabar el mundo, pero que son absolutamente incapaces de comprar sus propios cigarros"».
Continúa en Letras S5.

Tuesday, November 06, 2007

Sara Morey y "El libro del rinoceronte" el jueves 8 en el restaurante Scena a las 7 p.m.

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Restaurante Scena y Editora Mesa Redonda presentan El libro del Rinoceronte, de Sara Morey

El libro del rinoceronte está compuesto por cuentos que recogen la cotidianeidad para, poco a poco, trastocarla con el devenir de la historia, dando paso a una serie de elementos fantásticos que se convierten en factores determinantes para el desenlace de cada una de las historias.

Sara Morey nos brinda en El libro del rinoceronte diez cuentos que han sido trabajados de manera minuciosa a fin de crear situaciones que nos sorprendan como lectores una vez que nos demos cuenta de la realidad paralela en la que nos ha logrado sumir.

La presentación se llevará a cabo el día 08 de noviembre de 2007 a las 7:00 p.m. en el restaurante Scena, Francisco de Paula Camino 280, Miraflores.

Sandra López Vallejos y la autora agradecen su gentil asistencia.

Informes al (511) 275 9081

Thursday, October 18, 2007

La soñada coherencia - Luis Hernández - Viernes 19 de octubre.


El día viernes 19 de octubre de 2007 se llevará a cabo la presentación del libro La soñada coherencia, de Luis Hernández, en la librería Crisol del óvalo Gutiérrez - San Isidro a las 7:30 de la noche.
Los comentarios estarán a cargo de Edgar O'Hara, compilador y prologador del libro, y del poeta Luis Fernando Chueca.
Esperamos contar con su gentil asistencia.

Presentación de la Serie Narrativa de Mesa Redonda

Con El libro del rinoceronte, de Sara Morey, y Por favor, no empujen, de Fernando González, Mesa Redonda inaugura su nueva serie de narrativa, con un formato diferente al que se había venido manejando años atrás.
La presentación de ambos libros se realizó el día sábado 13 de octubre en el local del Jazz Zone en miraflores y los comentarios referidos a las obras estuvieron a cargo de José Güich y Giomar Silva.

El libro del rinoceronte, de Sara Morey (Mesa Redonda, 2007).

Por favor, no empujen, de Fernando González Nohra (Mesa Redonda, 2007).

Foto: Giomar Silva, Fernando González, Sara Morey, José Güich y Juan Miguel Marthans B.

Monday, August 27, 2007

Luces, de Edurado Lores - Presentación el miércoles 29 de agosto en Dédalo.


La casa editorial Mesa Redonda tiene el agrado de invitarlo a la presentación del libro Luces de Eduardo Lores, la cual se llevará a cabo en Dédalo, arte y artesanía,el miércoles 29 de agosto a las 7:30 p.m. Saénz Peña 295, Barranco.
Los comentarios estarán a cargo de la escritora Marcela Robles y el reconocido escritor Alonso Cueto.
Esta obra es una recopilación de las crónicas elaboradas por el autor para su columna Doxa del diario El Comercio entre los años 1990 y 2000. Luces nos muestra, con una mirada crítica, la diversidad cultural peruana y los problemas que esta conlleva.

El autor y la casa editorial Mesa Redonda agradecen su asistencia.

Wednesday, August 22, 2007

Presentación: Las falsas actitudes del agua - Andrea Cabel. Jueves 23 de agosto. 7: 30 p.m.


Editora Mesa Redonda y librería Crisol tienen el agrado de invitarlo a la presentación del poemario Las falsas actitudes del agua, de Andrea Cabel, a realizarse el día jueves 23 de agosto a las 7:30 p.m. en la librería Crisol del óvalo Gutiérrez.

Los comentarios estarán a cargo de Alonso Rabí y José Carlos Yrigoyen.

Andrea Cabel, Editora Mesa Redonda y librería Crisol agradecen su gentil asistencia.

Monday, July 30, 2007

Decimosegunda Feria Internacional del Libro, Lima- 2007

La Decimosegunda Feria Internacional del Libro, Lima 2007, fue sede de las presentaciones que Editora Mesa Redonda hizo por ocasión de esta, logrando una muy buena acogida por parte del público. Las obras Las falsas actitudes del agua de Andrea Cabel, que en esta edición cuenta con poemas inéditos que afianzan la estructura de la obra, y Arte de Nariz, de Miguel Ángel Malpartida, ambas publicaciones pertenecientes a la serie de poesía Taquicardia; Camuflaje de Dante Oliva León, libro de cuentos que logró la atención del público con su peculiar tratamiento de los personajes; y finalmente Luces de Eduardo Lores, que nos vuelve a sumergir en su mirada crítica con este compendio de sus crónicas, hechas para el diario El Comercio.



Tuvimos el agrado de compartir con nuestros autores los nervios, las risas y los comentarios que se suscitaron durante sus presentaciones. Siendo la primera de todas ellas el lanzamiento de la serie de poesía Taquicardia que se inició con Las falsas actitudes del agua, de Andrea Cabel, y Arte de nariz, de Miguel Ángel Malpartida.





Las falsas actitudes del agua es una estructura de poemas que sorprende precisamente por la unidad de los temas en los que va hondando y que nos remiten a un mundo donde su voz, sus gritos, nos sumerge en su angustia, en su certeza, en su ser, en la vida como Raul Zurita comenta de esta obra: "Su desgarro es conmovedor precisamente porque ha sido capaz de encontrar e inventar las modalidades de su "explosión de gritos", de su angustia, de su certeza. Los nuevos grandes poetas latinoamericanos que han venido surgiendo en los últimos años en Perú, en Chile, en Nicaragua, en México, tienen ahora en Andrea Cabel a uno de sus nuevos estandartes."






Arte de nariz nos inagura en el gobierno de las imágenes que se van creando a partir de las palabras, exalta nuestros sentidos por medio de las evocaciones que el autor conjura, llenándonos de esta manera de la realidad, del juego con la muerte y del mundo. Por estas razones Marco Martos comenta:


"El mundo es condensación y contraste y la palabra del poeta sirve para cristalizar esos momentos intensos de realidad. Miguel Ángel Malpartida es un poeta que conoce el oficio y que es un orífice de la palabra."


Saliendonos de la serie de poesía Taquicardia, la Editora Mesa Redonda también contribuyó en la feria con la presentacion de Camuflaje, de Dante Oliva León.





Camuflaje nos lleva a traves de las diferentes concepciones de la vida y del mundo a través de sus personajes, ya que el autor mediante el uso de diferentes dialectos logra esta diferenciación gracias al lenguaje. Es también mediante este que logra capturar nuestra atención y nos hace viajar a través de tiempos y espacios que remiten a las culturas y cosmovisiones de cada uno de los seres, que en estos cuentos cobran vida. Esta obra conto con la presentación de los periodistas Giancarlo Stagnaro y Juan Carlos Méndez, quienes lograron desentrañar las verdades ocultas que la obra contiene.





Luces nos presenta en esta ocasion el compendio de todas las crónicas que Eduardo Lores publicó durante los años 1999 y 2000 en el diario El Comercio. En Luces logramos vislumbrar la mirada reflexiva y filosófica del autor que sustentanda en una experiencia profesional multiforme hace de él una de las personas que mejor conoce la problemática cultural de nuestro país, problemática que se vio multiplicada por la coyuntura de la época.





Foto 1: Marco Martos, Miguel Ángel Malpartida, Andrea Cabel, Arturo Corcuera y, en representación de Editora Mesa Redonda, Mauricio Lombardi.

Foto 2: El autor, Eduardo Lores, luego de la presentación de su obra Luces. Los comentarios estuvieron a cargo de Carla Colona y Augusto del Valle

Thursday, July 19, 2007

Editora Mesa Redonda en la 12ª FIL de Lima - 2007

Dentro del marco de la 12ª Feria Internacional del Libro de Lima, Editora Mesa Redonda presentara cuatro títulos que recién saldrán al mercado.

En primer lugar, se presenta la serie de poesía Taquicardia, el día martes 24 de julio a las 8:30 p.m. en la Sala César Vallejo. Esta serie se inicia con dos poemarios: la publicación de la segunda edición de Las falsas actitudes del agua, de Andrea Cabel, obra a la que se suma nuevos poemas, que buscan darle más fuerza al poemario que publicó en un primer momento; y Arte de nariz, de Miguel Ángel Malpartida. Esa noche los comentarios estarán a cargo de los poetas Arturo Corcuera y Marco Martos.

El viernes 27 de julio, en la Sala José María Arguedas, a las 4:00 p.m. se presentará el libro de cuentos Camuflaje, de Dante Oliva León. La presentación estará a cargo de los periodistas Giancarlo Stagnaro y Juan Carlos Méndez.


Además de los tres títulos antes mencionados, se llevará a cabo la presentación del libro Luces, de Eduardo Lores, en el que se recoge una selección de crónicas culturales que fueron publicadas en el diario El Comercio durante los años 1999 y 2000 en la columna "Doxa". Los comentarios estarán a cargo de Augusto del Valle y Carla Colona. Esta presentación será el día domingo 29 de julio a las 7:00 p.m.
Esperamos poder contar con su asistencia en cada una de las presentaciones.

Sunday, March 11, 2007

Con espuma en la boca - Miércoles 14 en Dédalo

Con espuma en la boca
Andrés Emmerich (Mesa Redonda - 2007)

"Marcos está encerrado en su habitación viendo pasar las horas, los días, los recuerdos. La soledad y la depresión hacen presa de él, sin ninguna intención de tomar prisioneros.
Con espuma en la boca es un diario enfermizo que nos lleva a los rincones más sórdidos de la mente, donde no se tiene piedad de nadie y donde nada es sagrado. El autor, en esta novela, ha convertido las actitudes más comunes y triviales en verdaderos ejemplos de patetismo humano.
Su prosa, sin adornos y fuera de todo convencionalismo, se convierte en algo adictivo."





El miércoles 14 de marzo, Editora Mesa Redonda presenta Con espuma en la boca, de Andrés Emmerich. El evento se llevará a cabo en Dédalo - Arte y artesanía (Sáenz Peña 295 - Barranco) a las 7: 30 p.m.
Agradecemos su asistencia.



Thursday, February 01, 2007

Hotel Lima en Letras S5

En la revista de literatura www.letras.s5.com aparece una reseña de Fernando Carrasco de la novela de Miguel Ildefonso, titulada El discurso marginal en Hotel Lima.
“Lo primero que llama la atención al coger la novela de Miguel Ildefonso (Lima, 1970) es lo particular de su edición. En la carátula nos seduce un cuadro de Enrique Polanco y en los interiores, las fotografías tomadas por Herman Schwarz al pintor Víctor Humareda, legendario residente del famoso Hotel Lima, ubicado en una zona marginal del distrito de La Victoria. En este sentido el título designa a un viejo hotel, el cual aparece como un elemento simbólico trascendente dentro de la historia. El hotel es símbolo de soledad, desarraigo, desorden, pobreza, clandestinidad, connotaciones contrarias a todo lo establecido por el sistema oficial”. (continúa en www.letras.s5.com)

Thursday, January 25, 2007

Hotel Lima en la 3ra Feria del Libro de Trujillo

La novela Hotel Lima, de Miguel Ildefonso, se presentará en la 3ra Feria del Libro de Trujillo el 02 de febrero al mediodía en el auditorio 1. Los comentarios estarán a cargo de Jorge Coaguila.

Sunday, December 17, 2006

EL 2007 COMIENZA CON UNA GRAN HISTORIA


Starbucks Coffee, Editora Mesa Redonda y Zeta Bookstore, convoca al público en general al concurso de cuentos “2007 palabras”. Los premios para el primer, segundo y tercer puesto son de US$ 1 000, US$ 500 y US$ 200, además de vales de compra en Zeta Bookstore y canastas con productos del Starbucks Coffee.

Es necesario comenzar el 2007 con una gran historia en la que todos seamos parte importante.
Es por esta razón que Editora Mesa Redonda, Starbucks Coffee y Zeta Bookstore, con el deseo de promover la creación literaria más allá de los niveles del mercado ha decidido organizar el concurso de cuento “2007 palabras”.
Este concurso pretende —con esta, su primera edición—, establecerse como un premio que logre convocar gran cantidad de participantes, es así que se ha determinado para el ganador el primer puesto la suma de US$ 1 000.00, US$ 500.00 para el segundo y, para el tercero, US$ 200.00, además de vales de compra en la cadena de librerías Zeta Bookstore y canastas con productos de Starbucks Coffee.
Siendo conscientes de la importancia de que este concurso quede establecido de aquí en adelante, y demostrar que el proceso de selección será riguroso y transparente, se cuenta con la participación de un Jurado Calificador conformado por escritores de generaciones diferentes, probos y, cada uno de ellos, con una trayectoria literaria relevante dentro de las letras nacionales. Antonio Gálvez Ronceros, Jorge Eslava y Miguel Ildefonso, son las tres personalidades que estarán a cargo de la selección de los cuentos que se adjudicaran cada uno de los premios.
La temática es libre y la extensión máxima de los cuentos entregados no deberá exceder las 2007 palabras. La fecha de entrega de materiales vence el 28 de febrero del 2007, haciéndose público el fallo final el día 30 de marzo del 2007, día en que se llevará a cabo la ceremonia de premiación.La entrega de los cuentos se podrá realizar en los locales de Zeta Bookstore y Starbucks Coffee a nivel nacional. Las bases del concurso estarán a disposición del público en general en las siguientes direcciones: http://www.starbucks.com.pe, http://www.zetabook.com y http://www.2007palabras.blogspot.com, además de poder recogerse material informativo en cada uno de los locales de las empresas patrocinadoras.

Friday, December 01, 2006

Ricardo González Vigil acerca de El mascarón de proa (José Güich)

En el diario El Comercio del día 30 de noviembre, Ricardo González Vigil publica un comentario acerca de El mascarón de proa, de José Güich Rodríguez (Mesa Redonda, 2006).

Año sabático (2000) mostró las dotes de José Güich Rodríguez (Lima, 1963) para la literatura fantástica. En mérito a ello lo incluimos en nuestra antología El cuento peruano 1990-2000 (publicada el 2001).

Ahora El mascarón de proa confirma su talento fuera de lo común, y brinda ocho narraciones más admirables que las de su primer libro, en tanto sus tramas son más desarrolladas (la mayoría ostenta complejidad de escenas y tiempos que sobrepasan la brevedad del cuento en la ruta de la novela corta) y con espejeos más originales, a la vez que su prosa ha ganado en riqueza verbal y recursos narrativos, con un acabado que justifica la apreciación de la contracarátula: "su sorprendente imaginación ha encontrado la vía de desarrollo en una laboriosa arquitectura literaria".

Esa "laboriosa arquitectura" hace suya la herencia de los grandes maestros de la narrativa fantástica, comenzando por Poe y el interés romántico por los sueños y los desdoblamientos hasta la lección medular de los argentinos Borges, Bioy Casares y Cortázar. A modo de ejemplo, en el caso de Poe, señalemos el relieve concedido al debate entre la lucidez y la cordura: "estoy seguro que debió existir una frontera, una línea divisoria entre la cordura y el desvarío, una marca invisible para la cual no fui preparado" (pp. 168.169). Empero, la reelaboración más frecuente es la que hace Güich de la predilección de Borges y Bioy Casares por un tiempo que se bifurca en historias paralelas (con diferencias mínimas, pero significativas): los notables "Paisaje con hombre que corre" y "El veterano", y los angustiantes "La bailarina de La Perla" y "Zelote".

Aunque el magisterio más observable sea el de Borges (patente en las frases sentenciosas, particularmente el final de los textos), felizmente la sensibilidad de Güich es menos cerebral y libresca, con lo cual el tono de sus páginas posee matices propios, más cerca en todo caso a la libido y/o el morbo tanático de Poe, Bioy Casares y Cortázar. Las muestras más radicales e intransferibles son "Los días verdes", "Onirolalia" y "El mascarón de proa".

Añadamos que, además de narrador de talento, Güich es un crítico literario relevante. Este año, junto con los poetas Luis Fernando Chueca y Carlos López Degregori, ha plasmado un estudio imprescindible: En la comarca oscura (Lima en la poesía peruana 1950-2000).

Ricardo Gonzáles Vigil

www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2006-11-30/ImEcLuces0624314.html

Saturday, November 25, 2006

Durante la presentación de Hotel Lima

Con lleno total, el jueves 23 de noviembre, en Dédalo –arte y artesanía–, se llevó a cabo la presentación de la novela Hotel Lima, de Miguel Ildefonso, bajo el sello Mesa Redonda.
Los comentarios estuvieron a cargo del narrador José Güich Rodríguez y del crítico literario Javier Ágreda, quienes rescataron no solo la calidad de la última publicación de Ildefonso sino también su larga trayectoria, siendo considerado una de las voces más importantes de la poesía de la generación del 90.
Al evento se dieron cita amigos del escritor y de la casa editora así como público en general. Cabe destacar la presencia de escritores de la talla de Antonio Gálvez Ronceros (quien le cede unas palabras a Ildefonso en la contratapa del libro), Alonso Cueto, Fernando Ampuero, Guillermo Niño de Guzmán y la del poeta José Pancorvo.
El artista Enrique Polanco, quien con Eros y Tánatos le pone rostro a esta reciente publicación, desde temprano se hizo presente en este evento que también, al igual que la novela Hotel Lima, fue concebido como un homenaje a la obra y a la vida del gran pintor puneño Víctor Humareda.


Hotel Lima estará de venta en las principales librerías de Lima y provincias desde el martes 28 de noviembre del presente año.

Imágenes: 1.- Antonio Gálvez Ronceros y Miguel Ildefonso; 2.- El autor de Hotel Lima acompañado por una de las simpáticas asistentes al evento, Enrique Polanco, Fernando Ampuero y Guillermo Niño de Guzmán; 3.- Ildefonso, Sandra López, Alonso Cueto y Juan Miguel Marthans B.; 4.- Miguel Ildefonso y José Pancorvo.

(Fotografías: Dalia E.)

Thursday, November 16, 2006

Presentación de la novela Hotel Lima, de Miguel Ildefonso

Este 23 de noviembre a las 7:30 p.m. la Editora Mesa Redonda presentará en la galería Dédalo (Sáenz Peña 295 - Barranco) la novela Hotel Lima, de Miguel Ildefonso.



En la portada: Eros y Tánatos de Enrique Polanco.

Sunday, November 12, 2006

La chica más fea del mundo - Miguel Ildefonso

"La chica más fea del mundo" es un extracto de Hotel Lima, novela de Miguel Ildefonso que será publicada a fines de noviembre del presente año bajo el sello Mesa Redonda.


Me senté en una banca de la avenida Colmena —la avenida del cloro eterno, la llamaba un joven poeta al que conocí y que se mató arrojándose a un tren en Buenos Aires—. Estaba ebrio, sentado en esa banca, tranquilo, deleitándome con el suceder de las cosas entre los noctámbulos, insomnes como yo; quizás muy dentro de mí deseaba caer en ese devenir absurdo (siempre he tenido esa tendencia). Los minutos pasaban tranquilos hasta que una chica hizo su aparición. Primero sentí su presencia detrás de la banca, luego sus pasos en círculo, finalmente se situó frente a mí. Contra todo lo que se dice, yo no soy una persona demasiado huraña, por eso no me molestó que ella me tapase la visión sórdida de la avenida. Levanté la mirada y me sorprendió lo que vi. Era la muchacha más fea que había visto en mi vida. Sin decir nada, lo primero que hizo fue invitarme un cigarrillo. Lo recibí atraído por alguna extraña fuerza, estupefacto. Me lo puse delicadamente en la boca, sin quitarle la mirada a ese rostro verdaderamente grotesco. Luego ella sacó una caja de fósforo y lo encendió. Noté que tenía vellos largos en el dorso de la mano. Temerosa la muchacha, que tendría como unos veintidós años, se sentó a mi lado. Su pelo negro, grueso y sucio, se le caía por la cara. ¿De dónde habría salido esta criatura?, me preguntaba desde el fondo de mi borrachera. ¿Algún demonio, aún desconocido para mí, me la habrá mandado?, pensaba, tratando de buscar una explicación.

Dos gordos y secos labios se movían ante mi absorta mirada. Todo había estado normal aquella noche; aunque aún no veía a las patrullas rondar a las prostitutas ni escuchaba ninguna de aquellas misteriosas explosiones que hacían remecer los edificios. Todo seguía dentro de lo normal para mí, hasta que la muchacha me invitó a su cuarto. Allí tengo un buen trago para ti, me dijo con voz sensual, algo ronquita y susurrante. Entonces caminamos rumbo a la parte más oscura del centro de la ciudad. Era una vieja casona a punto de desplomarse. Efectivamente, en aquel cuarto, que desde afuera parecía pequeño, tenía una botella del mejor anisado. “Toma, ya sé que te gusta esta miel, ¿verdad?”, me dijo con esa inexplicable voz seductora. En las paredes tenía pegados muchos recortes de periódicos con las fotos de los poetas y escritores que había adorado en mi juventud: Baudelaire, Rimbaud, Joyce y muchos más, que se perdían por los rincones más oscuros de aquella habitación; una habitación, en realidad, y pese a su precariedad, acogedora. Tenía también un cuadro colgado justo donde llegaba la luz de la luna llena que entraba por la ventana: un retrato al óleo de Fernando Pessoa.

En un rincón de la habitación se encendió la luz de una lámpara a queroseno. La lámpara estaba sobre una mesa atiborrada de libros viejos y empolvados. Había más libros por el suelo, formando torres vetustas, como una Lima en miniatura. La cama no era más que un colchón tirado en la orilla de esa luz. Sin más miramientos, me senté en el filo del colchón para beber cómodamente. La muchacha, que se había estado desnudando en silencio mientras yo revisaba el lomo de un libro, se tendió a mi lado y, luego de unos sorbos más del pico de la botella, hicimos el amor.

Vi que quedaba la mitad del anisado en la botella. Mientras bebía empecé a odiar esa lámpara que hacía inevitable ver aquel cuerpo desnudo, lleno de granos, pelos y manchas con protuberancias. De pronto ella soltó algo realmente inesperado, que no supe si tomarlo a broma: “Quédate a vivir aquí”, me dijo, felizmente ya no recuerdo con qué voz expulsada de aquel inefable cuerpo. Puedes dedicarte únicamente a escribir, me decía susurrándome al oído, pasando suavemente las yemas de sus dedos sobre mi pecho. Me di cuenta de que lo que estaba haciendo con la mano izquierda era aquello que hacen las parejas que se aman: sí, cariñitos. Y ella recostada entre mi brazo y mi pecho. No, ella no estaba borracha. Yo sí. Aunque tal vez sí lo estaba, porque siguió hablando: “Yo me encargaré de que estés tranquilo. No te quejarás por nada. No te faltará nada”, seguía diciéndome la fea más fea del mundo, de la Vía Láctea y de todo el Universo.

Después de un breve silencio, el cual creí que había venido más bien por mi indiferencia, Rosa (así me dijo que se llamaba la desdichada) empezó a contarme de su organización. Una organización secreta de poetas que, entre sus actividades clandestinas, estaba la de hacer detonar bombas por diferentes sitios de la ciudad en horas de la madrugada. Efectivamente, aquellas misteriosas explosiones, ni más ni menos. Digo misteriosas porque se sabe que los que las hacían no dejaban lemas políticos pintados en las paredes ni arrojaban volantes sino, como todos conocemos, dejaban escrito en la vereda unos versos de origen desconocido. Con la mayor naturalidad y convicción me dio una serie confusa de argumentos y teorías en que se apoyaba la llamada No-Propuesta Poética de su organización. Me dijo que estaban llevando a cabo un plan infalible. Llena de emoción, decía que el movimiento (era el otro término que utilizó) había crecido en poco tiempo, que ya había empezado a cruzar las fronteras del país y que, al ritmo que iba, para el inicio del nuevo milenio ya tendría miles de integrantes, adherentes y aliados repartidos en todo el mundo. Por supuesto, no le creí nada.

Para mi desgracia, ya no quedaba ni una gota de licor en la botella. Después de recalcarme que lo que ella me pedía no era pertenecer a su grupo ni que era necesario adherirme a la NPP, o sea a la No-Propuesta Poética, sino que tan sólo me quedara a vivir en su cuarto, Rosa se quedó dormida con la boca abierta, panza arriba, roncando. ¿Me voy?, pensé en ese momento. Es mi oportunidad de abandonar a la bestia. ¿Qué demonio infeliz me la habría puesto en el camino? Me vestí y salí tranquilamente. No sé si el chillido de la puerta la habría despertado. Era fea, pero no estaría tan loca como para creer que me quedaría. Nunca había conocido a alguien semejante, pero tenía un aire que la hacía familiar. De alguna manera —pensé, busqué una explicación—, Rosa era una de las manifestaciones absurdas de mis pesadillas que se daban cada cierto tiempo en la realidad. Afuera, la noche era clara y silenciosa como un cristal que daba miedo que en cualquier momento se pudiera romper. Aún borracho, caminé varias calles bajo la luz de los postes. De Rosa ya apenas quedaba un ligero olor entre rancio y flores muertas que desapareció finalmente al llegar a la torre más alta de Lima. En verdad estaba más que cansado cuando llegué allí, bajo esa enorme mole de concreto, cansado de seguir escribiendo por impulsos ciegos, cansado de beber licores baratos, cansado de mí. Me acurruqué en la puerta metálica de un banco, sobre unos cartones que alguien había dejado. No sé cuánto tiempo faltaba para que amanezca, no quería caminar más. Sólo quería dormir, aunque sea un rato.

Al día siguiente de aquel suceso, cuando el sol rojo caía en el horizonte de mi ventana, me encontraba buscando entre mis papeles viejos unos textos que durante años tenía guardados en unos cajones. Eran textos que escribí en una juventud sana y llena de esperanzas, cuando era el escritor joven y prometedor, con dos primeros libros galardonados que me catapultaron inmediatamente al parnaso literario. No los pude encontrar por ninguna parte. Me di cuenta también de que habían desaparecido unos papeles que guardaba en el baúl heredado de mi padre. Eran poemas, relatos y novelas inéditas o inconclusas, proyectos truncos o ampliamente desarrollados, corregidos, pero todos rechazados por los editores que, ya antes de entrar en esta larga etapa solitaria y disipada de mi vida, se habían vuelto en mi contra. Mis ex lectores y ahora críticos, al tratar de explicarse mi leyenda, se dividen entre los que creen que todo se debe a mi dipsomanía, a la que llegué más por mis convicciones morales o, mejor dicho, amorales, y los otros, los que piensan que simplemente mi genio se acabó.

Pese a todo, curtido por la fatalidad, ya acostumbrado a ir perdiéndolo todo de a pocos, o a veces de un porrazo, ¡un asalto en alguna esquina!, yo seguía mi vida como hace tanto tiempo la venía haciendo: solitario, embriagándome, ajeno a estas pérdidas, alimentando con todo tipo de licores, en el mundillo literario —y desde lejos “marginal”, como dicen—, mi vieja leyenda de gran escritor maldito. Día tras día, al volver al cuartucho del Hotel donde vivía desde hacía décadas, constataba, sin apasionamientos, sin rencor, con dignidad, las desapariciones de mis manuscritos. Hasta las pocas cosas que estaba escribiendo en los últimos tiempos empezaron a desaparecer. Se había convertido en algo cotidiano. Sucedían de noche, cuando yo salía más. Poco a poco se fue haciendo tan “normal” que ya me había acostumbrado. En realidad no me importaba, porque desde hacía tiempo ya no me importaba lo que escribía ni el para qué. No sé si sólo por inercia lo hacía, o por un viejo instinto irracional educado por un inútil talento. Es verdad, aunque parezca algo lejano a mi naturaleza de escritor, ya no me preocupaba el destino de mis papeles. Es por eso que si me encuentro en un bar —el Cordano, el Queirolo, el Pizzelli o el Superba— y me viene algo a la mente, lo escribo en la servilleta que tengo a la mano. Si el mozo, al recoger mi taza, se lo lleva, es mejor para mí, así no tengo nada qué cargar, y es mucho mejor aún si lo arroja al tacho.

Por ahí, en una plaza, en la puerta de los bares, en plena calle, aparecen a veces algunos jóvenes periodistas que, luego de haberse enterado de que todavía no he muerto, tratan de entrevistarme, o bien se trata de algún joven poeta que ha estado siguiéndome con timidez y que quiere pedirme algún consejo. Yo los rechazo, les digo amablemente que hace tiempo no escribo nada y que si, por favor, me pueden dejar en paz. No leo las páginas culturales de los periódicos, no me interesa las novedades literarias del país o de afuera.

Entonces, como les cuento, yo seguía mi vida, así como ustedes juzgarán, y con estas desapariciones que no me afectaban para nada, hasta que hace unos días, deteniéndome en un puesto de periódicos, como suelo hacer cuando me llama la atención la foto de alguna vedette desnuda en la portada o en la contraportada, vi en un diario la fotografía de Rosa ¿Cómo podía olvidar aquel rostro magullado por la adversidad? Bajo ese cruel retrato estaba escrita la noticia de su muerte efectuada por las fuerzas del orden en medio de un enfrentamiento armado ocurrido a primeras horas de la noche anterior.

¡Qué locura!, ¿no creen?, hasta ahora no me entra a la cabeza; pero, claro, es lógico para ustedes, pero para mí no: por unos viejos papeles míos que habían estado desapareciendo de mi cuarto, que ahora han encontrado ustedes entre las pertenencias de aquella desdichada muchacha, ¡creer que yo soy el líder de esa secta de fanáticos! Por favor, no jodan. Con esto pongo punto final a mi intervención en esta historia tan disparatada. Me quita tiempo. Ando buscando en estos días el punto preciso del sabor de un pollo al curry con toques de páprika, ají amarillo y chirimoya. Como podrán advertir, ando muy ocupado. Por favor, déjenme tranquilo. Ya no me jodan, ¡carajo!


(Fotos: Dalia E.)

Friday, November 10, 2006

Revista Mesa Redonda


El octavo número de esta revista de distribución gratuita viene recargado. Por un lado tenemos un coloquio sobre el casi mítico bar Palermo, donde participan Oswaldo Reynoso, Evalina Gayoso, Esperanza Ruiz y Manuel Velázquez Rojas. También hay un texto de Jaime Higa sobre el post punk ochentero, y un cuento de Miguel Ildefonso, que forma parte de su próximo libro, Hotel Lima.
En poesía encontramos algo interesante: un texto del poeta y periodista Diego Otero; mientras que en la sección de reseñas José Güich, Carlos Maza, Carlos Wertheman y Jorge Eslava examinan las publicaciones más recientes. Mención especial para las caricatura de mi pata Cherman, a quien no veo hace un kulo de años (para entrar en el estilo Cherman). Buen número.

Nota tomada de www.luzdelimbo.blogspot.com (Víctor Coral)

Friday, November 03, 2006

Crónica de un viaje desde en hacia hasta — Jorge Piqueras


Desde su título, Crónica de un viaje desde en hacia hasta nos enuncia un recorrido inusual. Escrito en tres tiempos, o más bien, en tres instancias de un mismo momento inmóvil —un mismo estado de ánimo que no es otra cosa que el definitivo e inevitable territorio interior en el que se desenvuelve el lado más oculto de nuestras vidas—, estas páginas no pretenden ser ni literatura, ni arte. Poesía, quizás sí, pero no intencionalmente, sino más bien como resultado… como la exudación de una materia recóndita, el latido apenas perceptible de una naturaleza latente, el efluvio incontenible de una verdad destapada…
La Crónica… de Jorge Piqueras no es una invención ni creación, es la manifestación de una manera de ser, la expresión de una condición fundamental e inherente; la exteriorización de recuerdos, temores, ternuras, odios, fantasmas y certezas que habitan en terrenos poco explorados por la mayoría de los seres. ¿Acto de coraje, o de desfachatez?, ¿de ironía, o de hiriente sinceridad? Depende del lector decidirlo.

Jorge Piqueras (1925), desde muy joven, sintió una ineludible vocación por las artes plásticas, con todo lo que eso conlleva. Viaja a Europa en 1949 y se establece entre París (Francia) y Pietrasanta (Italia), y pasa sus veranos en España. Desarrolla y exhibe su obra en importantes galerías y museos europeos. Retorna brevemente al Perú, entre 1952 y 1956. En 1975 comienza a trabajar como fotógrafo para las grandes revistas europeas. En 1988, retorna al Perú, en donde vive desde entonces —con un largo paréntesis, de 1993 a 1998 en Roma—. Su ocupación plástica ha sido compartida, de forma permanente con una intensa actividad intelectual, incluyendo incursiones frecuentes en la escritura.